¿Qué son los metadatos?
Los metadatos se pueden definir como las actividades o movimientos que realizas en la web a través de cualquier dispositivo con conexión digital, como un ordenador, una tableta o un teléfono inteligente. Dicho de otro modo, cuando navegas por la web, información como las direcciones IP, el tipo de dispositivo, la fecha y la hora de inicio de sesión o la ubicación física se clasifica como metadatos. El 26 de marzo de 2015, el gobierno australiano aprobó la ley de conservación de metadatos, que obliga a los proveedores de internet y a las empresas de telecomunicaciones pertinentes a vigilar y recopilar los metadatos de todos y cada uno de los australianos y a conservarlos durante dos años. Así que, si eres australiano, cada vez que navegas por la web tu proveedor de internet recopila la siguiente información.
- Dirección IP y dirección física
- Nombre y número de móvil (cuando corresponda)
- Datos del correo electrónico (no el contenido)
- Historial de navegación (los sitios que visitas y la fecha)
La conservación de metadatos se presenta como una medida o precaución del gobierno australiano para luchar contra el terrorismo, la delincuencia y otras amenazas. Con esta ley, el gobierno pretende saberlo todo sobre ti: tu estado civil, tus gustos y aversiones, tus opiniones políticas, etc. Pero, como ciudadano australiano, puedes sentir que se están recortando tus derechos y resultarte muy inquietante saber que se vigila toda tu actividad en internet. Así, navegar por sitios clasificados como «para adultos» por el simple hecho de tener chistes subidos de tono u otros contenidos no aptos para niños puede meterte en la lista negra del gobierno. Quizá te encante ver documentales, pero ya no puedas ver documentales sobre la guerra y el terrorismo simplemente para no levantar sospechas.
La solución adecuada para evitar la conservación de metadatos
Como persona libre, esto no es lo que quieres: tienes derecho a vivir libre, siempre que no pretendas hacer daño a nadie. Por eso, si quieres librarte de las garras de la conservación de metadatos, la solución adecuada es una red privada virtual o VPN. Una VPN te ofrece un anonimato total al navegar por la web y cifra los datos para que a cualquier mirada indiscreta, e incluso a los hackers, les resulte imposible obtener información como tu dirección IP real. Por lo tanto, cuando navegas por la web con una VPN, tu proveedor de internet puede detectar que estás conectado y nada más: ya no tiene la capacidad de profundizar en detalles como los sitios web que visitas o los vídeos que ves. Así que empieza a pensar en usar una VPN y empieza bien, eligiendo un proveedor adecuado como VPN Secure. Nuestras VPN están diseñadas para proteger tus derechos de privacidad y cuentan con varias funciones adicionales. Si usas internet a diario y quieres protegerte a ti y a tu familia en línea, deberías plantearte seriamente usar un servicio VPN.